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Accesorios



En este artículo trataremos someramente sobre el material necesario para la práctica del cicloturismo, sin entrar, por cuestiones de extensión, en excesivos detalles. Para información más detallada recomendamos dirigirse a la abundante bibliografía que hay sobre el tema.

*La bici: herramienta fundamental para el tema que nos ocupa. Como vamos a ir cargados de peso, descartamos de entrada las bicicletas ultraligeras de competición porque, aparte de salirnos caras, es fácil que se escacharren en el primer viaje. Recomendamos por tanto la bicicleta de montaña o la de carretera. Por bici de carretera entiendo aquella que, teniendo estructura y manillares de carreras, es más sólida y tiene las ruedas más anchas.

Bici de carretera.

Ventajas:

-Tanto por su forma como por el mayor diámetro de la rueda (700 mm.) anda mejor. Si ésta tiene 28 mm. de grueso podremos además ir por caminos.

-Sus manillares permiten cambiar de posición las manos, lo que se traduce en una mayor comodidad en la conducción.

Desventajas:

-Menor equilibrio. En las cuestas arriba y cargada tiende a irse de atrás.

-Los frenos y lar marchas están lejos de las manos.

Bici de montaña.

Ventajas:

-Mayor equilibrio y capacidad de maniobra. Mejor comportamiento en terreno irregular y ante los baches.

-Frenos y marchas al alcance de las manos

Desventajas:

-Al ser la rueda de menor diámetro y al tener más rozamiento con el suelo a causa de su grosor, el rendimiento y velocidad en carretera son menores.

-Los manillares sólo permiten una postura que, a la larga, puede ser incómoda y traducirse en dolores de muñeca o espalda.

Una posibilidad intermedia tal vez sea la bici denominada mixta. Se trata de una bici de montaña modificada: el cuadro es más ligero, las ruedas son de 700 mm. pero algo más finas que las de montaña e incorpora el cambio sincronizado en los manillares, aunque subsiste el problema de la forma recta de éstos...

Independientemente del tipo de bici que se elija, sí es importante que los piñones traseros tengan desarrollos amplios, ya que no es lo mismo pedalear con peso que sin él. Por eso yo cambié los piñones de mi bici de carretera; ahora tengo un juego de seis, el más pequeño es de 14 dientes, y el más grande de 30. Como platos tengo un 42 y un 52. Ni qué decir tiene lo importante que es para un ciclista ser visto: como señalización delantera, un faro o un frontal (linterna que se pone en la frente), además de tres catadióptricos (reflectantes): uno en el portabultos y dos en las ruedas, sujetos a los radios.

*Portabultos: los hay delanteros y traseros. El portabultos delantero sirve para equilibrar el peso de la bici, sobre todo en las cuestas arriba, aunque resta movilidad a la dirección. Quien esto escribe no lo ha utilizado nunca, así que me referiré siempre al trasero. Este tiene que ser resistente e ir bien sujeto, ya que soportará un peso considerable. De que el portabultos y las alforjas vayan correctamente afianzados depende nuestra integridad física, sobre todo cuando la bici coge ciertas velocidad.

*Alforjas: son nuestras maletas; en ellas van a ir todas nuestras pertenencias durante el viaje. Conviene que sean amplias, pero sobre todo que tengan numerosos compartimentos, para tenerlo todo a mano. Quien las haya vaciado por enésima vez para buscar la navaja o el protector solar que se olvidó en el fondo entenderá esto.

Las hay para todos los gustos, pero por experiencia propia recomiendo no escatimar: las que uso ahora costaron unas siete mil pesetas, y van muy bien. Constan de tres compartimentos amplios: uno a cada lado y otro arriba, además de otros cuatro más pequeños, todos con cremallera. Caso de no encontrar modelos interesantes por esta zona, hay una casa en Sevilla que manda catálogo y vende por correo. Se trata de RISKO, tlf. 95/4570849.

Es fundamental tanto el acomodar bien la carga como procurar que las alforjas no rocen con los pies ni con los radios; habrá que hacer por tanto varias pruebas y salidas de un día, a ver cómo se porta. Los objetos grandes (tienda, sacos, esterillas) se pueden asegurar sobre las alforjas amarrándolas al portabultos con ganchos elásticos como los que se usan en las bacas de los automóviles. El mayor peligro con las alforjas estriba en que la parte trasera de éstas se meta en los radios, con lo que el porrazo es seguro. Una forma de prevenir esto consiste en fijar al portabultos con alambre una tabla de madera que sobresalga 4-5 cm. por cada lado.

*Herramientas: son absolutamente imprescindibles porque a poco que entendamos de mecánica de bicicletas con ellas podremos solucionar las averías más frecuentes y simples, que por otra parte suceden a veces a muchos kilómetros de cualquier núcleo habitado. Deberíamos llevar, pues: un juego de palancas para desmontar una cubierta ( si son de plástico evitaremos el morder la cámara), una bomba, alicates, un cable de marchas y otro de freno, parches, pegamento, lija, radios de repuesto, una llave de radios , las llaves hexagonales que utilicemos y, por supuesto, una cámara. Todo este mogollón, alicates aparte, cabe en una bolsa del tamaño de tres paquetes de tabaco.

*Cuentakilómetros: no es imprescindible pero sí bastante útil, entre otras cosas, para ver lo que llevamos y lo que nos queda.

*Portabultos: Aquí voy a dar dos consejos más: el mayor peligro con las alforjas estriba en que la parte trasera de éstas se meta en los radios, con lo que el porrazo es seguro. Una forma de prevenir esto consiste en fijar al portabultos con alambre una tabla de madera que sobresalga 4-5 cm. por cada lado. Otra medida de seguridad es anclar la carga superior al portabultos con ganchos elásticos de los de las bacas de los coches.

*Casco y guantes: si nos caemos agradeceremos llevarlos puestos. El único inconveniente que yo le veo al primero es el cante: causa sensación al pasar por los pueblos.

*Culotte: necesario para recorridos de más de treinta kilómetros si no queremos escocernos la entrepierna.

* Zapatillas: se puede usar cualquiera, pero es recomendable que la suela sea dura. Si no te lo haces tú mismo, existen unas para quienes practican bicis de montaña.; a diferencia de las de carreras, estas tienen la ventaja de que se puede caminar con ellas.

* Mapas: en todas las rutas consigno los mapas que utilizo. Si se quiere un mayor detalle como curvas de nivel, toponimia o el nombre de los accidentes geográficos, hacen falta los del Servicio Geográfico del Ejército. Si no, el 1:400.000 de Michelín es de una precisión asombrosa para su escala.

EQUIPAJE

Es la cuestión más espinosa de todas, porque no podemos cargar todo lo que queramos (razones de peso y espacio), ni podemos dejarnos nada esencial atrás. Aunque es difícil aconsejar en este tema y cada cual es cada cual, todo lo que menciono lo suelo llevar.

- Ropa: hay que llevar siempre algo de abrigo, aunque sea un chandal, incluso en verano: en cualquier época del año las mañanas pueden ser frías. En otras épocas vendrá bien un gorro de lana.

- Agua: calcular la cantidad está en función de las necesidades y de la distancia entre pueblos. Un consejo: no te quedes jamás sin agua. Con el esfuerzo, la deshidratación llega antes de lo que parece.

- Material de acampada: el típico en estos casos, si vamos a pernoctar al aire libre. Que la tienda no pese más de 2,5-3 Kg. o te acordarás de la madre del fabricante.

- Material de cocina: sin asustarse. Yo llevo: un camping-gas, un cazo con tapadera, taza metálica, plato metálico, navaja,, abrelatas, cucharilla, cuchara, tenedor. Mucho, ¿no?

- Bebidas isotónicas, glucosa: nos pueden sacar de un apuro, pero no hay que confiar exclusivamente en ellas; es conveniente que la dieta durante esos días sea rica en hidratos de carbono: frutos secos, dátiles, higos secos, miel...

- Protector solar: es necesario a partir de la primavera. Si no el aire, en combinación con el sol, nos puede achicharrar.

- Botiquín: bastará con tiritas, algodón y agua oxigenada.

- Bolsas: es útil meter en las alforjas unas cuantas de esas que andan por casa. Evitarán que dejemos luego la basura por ahí.

- Papel higiénico: aparte de su principalísimo uso, tiene para el cicloturista multitud de aplicaciones que irás descubriendo. Hazme caso: pon un rollo de papel higiénico en tu bici.

Para terminar quisiera recordar la utilidad de los estiramientos antes y después del ejercicio, ya que previenen lesiones y relajan. Recomiendo el libro de Bob Anderson Estirándose, publicado por Integral.