Este doble recorrido tiene su inicio de la localidad de Marchagaz y sube a lo alto de la Sierra de Santa Bárbara, conocida popularmente en la zona como Sierra de Altamira. El itinerario A está pensado para senderistas y caballos, mientras que el itinerario B es el recomendado para bicicletas.

ITINERARIO A: Comienza nuestra ruta en la Plaza de España,  junto a la escuelas. Subimos por la calle Egido, que es en la que se halla la farmacia, y llegamos hasta la Plaza Majadilla, que es amplia y con una fuente en medio. Cruzamos y nos vamos por la calle que sale arriba y a la izquierda, junto a una casa que luce enormes dados de adorno. Enseguida encontramos un cruce en forma de Y; escogemos el ramal de la derecha, que es empinado y de cemento. Al otro lado de una pared y a la derecha tendremos ocasión de contemplar unos hermosos ejemplares de alcornoque. El desnivel que salvamos al principio es el más duro de todo el recorrido. Vamos remontando altura entre olivares. En un cruce en forma de  +. Seguimos recto. Hay otro algo más arriba, donde seguimos el camino de la izquierda.

MANZANILLA CACEREÑA

Es posible que al llegar a la zona nos choque la abundancia de olivos. Si teníamos la idea de que este árbol es patrimonio exclusivo de Andalucía o del sur de Badajoz, esta visita acabará con nuestro prejuicio: la mitad occidental de la comarca está dedicada en gran medida al cultivo de la aceituna, y las cifras son contundentes: 35 millones de kilos por año y una docena de cooperativas son aquí el medio de vida de muchas personas.
Básicamente existen dos tipos de aceituna: la destinada a la elaboración de aceite, que se recoge en invierno; y la de mesa, llamada también de verdeo, cuya recolecta se inicia allá por el mes de octubre.
Cuando hayamos llegado a lo alto de la sierra comprobaremos cómo, al abrigo de sus laderas, se alinean hasta perderse de vista los olivares, como si de un paisaje jienense se tratara.


Mientras que la excursión al Roble Romanejo o a Piedras Labradas (ruta 7) transcurren por un entorno granítico, la ascensión a la Sierra de Santa Bárbara viene marcada por la pizarra. Todo el monte está levantado sobre este tipo de roca, al igual que las vecinas Hurdes. Poco a poco nos vamos elevando sobre la llanura y Marchagaz queda a nuestros pies.

Llevamos 2 kilómetros desde la salida y, en una bifurcación, giramos hacia la derecha. Estamos saliendo del monocultivo del olivar y empieza a aparecer un tipo de vegetación más variada. Otros dos cruces más y a nuestra derecha ya se adivinan las ruinas del convento de San Marcos, cubiertas casi por completo de vegetación. Llegamos enseguida a una amplia pista de tierra, donde hay una fuente, un merendero y donde enlazamos con el itinerario B. Continuamos por la pista en sentido ascendente. A partir de aquí la vegetación se hace exuberante: castaños, mestos, pinos, nogales, brezo, jara, retama…En cuanto a la ruta, no tiene pérdida posible: serpentea por la ladera de la sierra, pasa a su cara Norte y tras 2 kilómetros alcanza el punto más elevado, a 980 m. de altitud. Prueba de lo privilegiado del enclave es la gran cantidad de antenas de todo tipo que coronan la sierra. Hacia el Norte vemos los pueblos de Las Hurdes y el río de Los Ángeles. Hacia el Este, Mohedas (ruta 11) y el embalse de Gabriel y Galán; más allá, las estribaciones de Gredos, que según la época podemos verlas cubiertas de nieve (en ocasiones dura hasta el mes de junio). Si miramos hacia el Sur comprenderemos la estratégica y abrigada situación de Marchagaz, situado en el centro de una especie de circo montañoso que lo protege de casi todos los vientos. 

ITINERARIO B: Arranca también de la misma Plaza de España, sólo que cruza el pueblo y sale por la carretera que lleva a Mohedas, bastante estrecha. Hay poco tráfico, pero las curvas son muy cerradas y sin apenas visibilidad, por lo que se recomienda precaución. Por el camino atravesamos una maravillosa mancha de alcornoques. Desde que salimos llevamos 2,8 km, la mayor parte de ascensión. En la Portilla del Collado, que es justo donde la carretera comienza a bajar, vemos que sale una amplia pista a nuestra izquierda. Nos vamos por ella y continuamos la ascensión. El camino es de tierra apisonada y no se halla en malas condiciones, aunque tiene algo de grava suelta y algunos surcos causados por la erosión. 1,8 km. más adelante estamos junto al convento, el merendero y la fuente, que es donde enlazamos con el itinerario A para subir hasta lo alto.

AVISO PARA LOS CICLISTAS
 
A poco que comparemos los perfiles de los itinerarios A y B salta a la vista que el B ha sido diseñado exclusivamente para que quien suba en bicicleta no se encuentre con repechos duros.
 Por si algún amante del riesgo se le pasa por la cabeza bajar desde el convento por el itinerario A, le diré que sí, que es posible, pero advierto que el primer tramo, además de considerable pendiente, posee un firme bastante inestable debido a que ha sido desbrozado recientemente por máquinas. De modo que, a quien se atreva, una vez más, precaución.

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ruta 5